| dc.description | Desde tiempos prehispánicos los tianguis y mercados han sido eje fundamental en la vida social y económica de las personas, ya que fomentan el intercambio de conocimientos y la comercialización de productos forestales no maderables (PFNM). El estado de Morelos es un sitio ideal para estudiar los patrones de uso y comercialización de los PFNM, ya que cuenta con una larga historia de intercambio y venta de productos del bosque. También la heterogeneidad ambiental del estado de Morelos, que va desde bosques templados hasta bosques tropicales caducifolios, proporciona una gran diversidad de plantas que son aprovechas por los pobladores locales, los cuales dependen en distintos grados de los recursos de los bosques aledaños. Hace falta una visión a nivel regional en la comercialización de PFNM, así como identificar el espectro de especies nativas, sus áreas de procedencia y los valores de importancia cultural. El objetivo del trabajo fue analizar la diversidad y flujo de PFNM comercializados. Por medio del método entrevista-compra se identificaron las especies, lugar de procedencia, tipo de recolección, temporalidad y categoría de riesgo. Se visitaron 14 sitios, entre tianguis, mercados y ferias en temporada de secas, lluvias y navidad durante un año. Se realizaron 1,048 entrevistas a personas vendedoras en estos espacios, con los cuales se registraron 329 especies de plantas, de estas el 85% son nativas de México y el 51% proviene del estado de Morelos. La principal forma de crecimiento y la parte más aprovechada para la comercialización es el arbóreo (28%) y toda la planta (34%). El 19% se recolectan de forma silvestre. El principal uso fue el medicinal y el 25% se encuentra en alguna categoría de riesgo. Las especies con mayor valor de importancia cultural fueron: la palma dulce (Brahea dulcis), cuatecomate (Crescentia alata), ocote (Pinus sp.), laurel (Litsea glaucescens) y cuachalalate (Amphipterygium adstringens). En este sentido, los resultados obtenidos indican que los tianguis y mercados en Morelos siguen siendo espacios donde se transmite el conocimiento ecológico tradicional, a la vez que funcionan como refugio para la conservación de la diversidad biocultural y forma parte de la economía familiar. | |